Jorge Luna
La propuesta de tres profesionales chilenos de facilitar una salida al Mar Pacífico a Bolivia mediante un largo túnel debajo de la frontera chileno-peruana provocó algunas sonrisas en La Paz y Santiago, aunque para otros es sólo una de muchas atendibles ideas para resolver el complejo problema entre vecinos.
Ambos gobiernos cumplen desde hace tres años un proceso de construcción de confianza mutua en casi todas las esferas, precisadas en una agenda de 13 puntos, que incluye la histórica demanda marítima boliviana.
Según fuentes diplomáticas, se ha avanzado en varios de los puntos, incluido en estos días el delicado tema de las aguas del río Silala, pero ambas partes guardan absoluto silencio sobre la salida al mar para Bolivia.
Por ello, la iniciativa de los arquitectos chilenos ocupó grandes titulares en medios nacionales e internacionales y, en un desayuno con corresponsales extranjeros, el canciller Mariano Fernández, manifestó su interés en conocer detalles del que podría ser el "Túnel de la Concordia".
Aunque Fernández recordó que existen varias formas de enfocar ese problema, no hay que descartar nuevas propuestas y dijo que había solicitado a los arquitectos una presentación detallada del túnel, estimado en unos 150 kilómetros de largo.
Mientras tanto, en La Paz, el canciller boliviano David Choquehuanca declaró â€"tras reconocer que la noticia le dio risa- que "no faltan imaginativos en todas partes", aunque subrayó que "hasta estos imaginativos hablan del mar para Bolivia".
Al proyectar el túnel, que terminaría en una isla artificial en el mar, construida con la tierra excavada en la obra, los arquitectos admitieron que el tema choca con grandes obstáculos, políticos, económicos, jurídicos, históricos y hasta técnicos, pero insistieron en su eventual utilidad.
Los arquitectos Fernando Castillo Velasco, Humberto Eliash y Carlos Martner señalaron a varios medios que ya existen casos similares y citaron los túneles entre China y Taiwán y entre Rusia y Estados Unidos, por el Estrecho de Bering, y planes para unir a Túnez y Sicilia y España y Marruecos.
En este caso, el túnel â€"que facilitaría transporte de vehículos, así como conductores de agua y energía- pasaría bajo la llamada "Línea de la Concordia", fronteriza entre Chile y Perú, y desembocaría en la isla artificial en una zona marítima sometida hoy a una demanda peruana en la Corte de La Haya.
Por tanto, en el mejor de los casos, es obvio que, para que este plan funcione, tendría que existir un acuerdo tripartito entre La Paz, Santiago y Lima, algo que los observadores políticos no ven nada cercano.
Bolpress