Mario R. Duran Chuquimia (*)
Las crisis politicas en Bolivia son constantes, a finales del año pasado todo el pais discutia sobre los sangrientos hechos de la represion policial-militar en La Calancha (1), en meses recientes se discutia sobre el Referendum Revocatorio, ahora el tema en agenda es la restitucion del Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH) exigidos por los prefectos y movimientos civicos opositores y la redistribucion del IDH planteada por la administracion Morales. Tanto asi, que las frecuentes crisis politicas hacen la historia de Bolivia; cual maldicion de los arcanos, el boliviano vive, come, piensa y hace politica.
Bajo esta logica, para los poliitcos que se encuentran en el gobierno el momento actual de la lucha de clases en el sistema de formaciones sociales boliviano se define por la pugna entre la administracion central y las departamentales por la administracion de los recursos provenientes del excedente petrolero y el uso de los mismos para fines politicos, asi de sencillo y complejo. Se razona que los prefectos afines a la media luna usaran estos recursos en contra de Morales y los masistas piensan lo mismo de los prefectos opositores.
Triste realidad, los politicos de turno toman decisiones asumiendo que el momento actual es lo importante, no hay ayer ni mañana, mucho menos futuro, bajo esta logica las grandes mayorias estan/estamos condenados a perpetuidad a la pobreza y al subdesarrollo. En las cabezas ilustradas de los politicos oficialistas u opositores no existen proyectos de desarrollo de nacion o por lo menos “algo” que se le parezca. Para pesar de la propaganda oficial de color azul, el crecimiento en Bolivia,es fruto de la mano invisible del mercado, de la iniciativa privada y de la elevacion del precio de las materias primas que exporta Bolivia (2).
Por lo tanto, en estos tiempos de miopia nacional hay que preguntarse donde quedaron las ideas del patriota Jorge Ortiz Mercado, boliviano antes que cruceño, quien cual profeta en el desierto, sostenia que el esfuerzo interno es el motor esencial del país para salir del atraso y la miseria, y no la cooperacion internacional. Establecía que la Banca, el crédito y el financiamiento deben estar dirigidos por el Estado, ya que ningún país podrá salir de la miseria si permite que sus divisas se dilapiden en gastos superfluos o fuguen al exterior.
Ortiz Mercado aducia que sólo un Estado fuerte, cohesionado y eficiente, que no es lo mismo que un Estado obeso, corrupto y abusivo, está en condiciones de suscribir convenios dignos y beneficiosos para el país con organismos internacionales, empresas o países extranjeros. Y pretendia ademas, que se construyese una dirección colectiva, en la que participen representantes de todos los sectores sociales interesados en el proyecto liberador. (3)
Por lo tanto es una tarea urgente en Bolivia, empezar a construir un proyecto de desarrollo nacional que sin importar el color de los inquilinos de la Plaza Murillo, promueva la construccion de una sociedad justa donde todos puedan accede a los bienes publicos sin distinciones, de una economia justa sin exclusiones de ningun tipo, a una sociedad que respete las tradiciones culturales de todos y que promueva la participacion democratica. Y esta construccion es una tarea de todos.
Notas:
(1)Ver “La violencia como partera de la revolucion” en http://www.kaosenlared.net/noticia/bolivia-sucre-violencia-como-partera-...
(2)Para quienes siguen/seguimos las acciones economicas del gobierno este extremo es cierto, ver http://www.fundacion-milenio.org/boletin_coyuntura.html
(3)Esta nota de opinion, toma las ideas planteadas en el articulo “Homenaje a Jose Ortiz Mercado”, ver http://www.bolpress.com/art.php?Cod=2002077768
(*) El autor es ciudadano boliviano, radicado en El Alto.
24 de Agosto de 2008.